Se ha producido un error en este gadget.

miércoles, 29 de enero de 2014

PARA HACER PARTICIPAR

La semana pasada dos centros escolares de nuestra capital sometieron a votación entre los padres la eventual modificación de sus respectivas jornadas, a fin de escoger entre mantener un horario de jornada partida (mañana y tarde) u optar por una jornada continua. En ambos centros, los padres optaron mayoritariamente por la jornada continua, siendo además válido el resultado pues, y éste es el sentido de mi reflexión de hoy, la participación en la consulta obtuvo en ambos casos el elevado “quórum” o porcentaje mínimo de votos emitidos previsto en la normativa. En concreto, en La Salle votaron más del 90% de los padres y madres consultados, porcentaje de participación que para sí querrían muchas otras consultas electorales.

Son precisamente esa elevada participación y sus causas las que dan lugar a mi firma de hoy, pues en mi opinión demuestran claramente tres condiciones necesarias para cualquier otra, que no por evidentes está de más recordar:

La primera, para que las personas participemos en cualquier proceso de toma de decisiones es preciso que éstas nos afecten directamente, que despierten nuestro interés. De lo contrario, no participaremos por reducido que sea el esfuerzo que nos pidan.

La segunda, que resulta igual de necesaria una actitud proactiva de la administración o instancia que convoca el proceso participativo. No basta con decir: “vamos a someter esto a votación, votad si queréis”. Hay que informar, insistir y facilitar el voto por medios alternativos.

 La tercera, y a mi juicio más importante, es que una vez manifestada la voluntad de quienes participen en el proceso esa voluntad se respete y acate sin pretextos, excusas ni cortapisas.

Respetando estas premisas, si hubiera más procesos participativos seguro que había menos “GAMONALES”. Y en nuestra ciudad se me ocurren al menos dos ejemplos de infraestructuras susceptibles de una solución así: la antigua cárcel y el parque Ribera Sur.

En la imagen, la "salle" del Jeu du Paume.


No hay comentarios: